La animación es un lenguaje. Bien usada, explica de dónde vienen las cosas, hacia dónde van y cómo se relacionan las partes de una interfaz. Mal usada, solo es movimiento porque sí.
El mejor movimiento es funcional. Un modal que aparece desde el botón que lo abrió crea una historia espacial. Un elemento que sale de una lista confirma una eliminación. La persona no tiene que pensarlo: lo entiende.
Mantén duraciones cortas, respeta las preferencias de movimiento reducido y usa transiciones con intención. Cuando haya duda, anima menos.



